Toda mi vida me ha gustado escribir, desde que era chico. Y es que escribir es para mí como un escape al mundo, una manera de contarle tus cosas al papel sin necesidad de decirle nada de ti directamente.
Pero este deseo irrefrenable ha venido acompañado también de la frustración de no saber cómo contar algo. La idea puede estar, por supuesto, el detalle está en conocer el truco para exponerla.
Así pues, me enfrento ante un problema que, según mi criterio, tiene mucha gente: el no poder expresar, o bien claramente, o bien de la manera que le gustaría, las cosas que quiere decir.
Sin embargo, un poco de buen ánimo ha venido a mi rescate cuando me enteré que un muy célebre escritor sufría de lo mismo a una corta edad. Según sus propias palabras, Gabriel García Márquez sabía lo que quería decir, pero no sabía cómo.
Cuando cayó en sus manos un corto libro de Franz Kafka titulado "La Metamorfosis", el detonador de aquel increíble desbordamiento de talento se accionó para siempre y el Gabo comenzó a escribir de una manera diferente: la que siempre quiso.
No hay que abandonar jamás la empresa, debemos seguir intentando, ensayar mucho, leer mucho. Pues, como decía Borges, uno no es lo que es por lo que ha escrito, sino por lo que ha leído.
¿Algún día caerá sobre mí un detonador casual como Kafka? Mientras eso sucede, no puedo sentarme a esperar.

Mientras eso sucede puedes empezar por escribir, escribir y escribir, así cuando llegue te encontrara escribiendo...
ResponderEliminarSaludos