Ya está, decidí abrir una cuenta en blogger, no sé si por azares del destino o, quizá, porque me apasiona escribir. Me decanto más por la segunda.
No obstante, en este espacio espero compartir -con cualquiera a quién se le ocurra leerme- diversos tópicos, bien sea algo que tenga que decir sobre la cotidianidad de la vida, o algún relato que se haya cruzado entre mi lápiz y el papel.
Las presentaciones nunca han sido mi fuerte, así que no crean que aquí les soltaré todo lo que espero que sepan, por lo que las cosas vendrán poco a poco y a su debido tiempo. Creo que es mejor así.
Y bien, ahora se preguntarán (o al menos eso quiero): ¿Por qué carajo le ha puesto al blog "Mi batiscafo" y como título "Un anecdotario volátil"?
Primero que nada, partamos por definir lo que es un batiscafo, según la RAE: "Especie de embarcación sumergible preparada para resistir grandes presiones y destinada a explorar las profundidades del mar." Así pues, este blog será como mi batiscafo, un espacio sumergible en la sociedad desde el que observo como un espectador y el cual utilizo como un caparazón para cubrirme de todas esas cosas negativas que dicha sociedad se encarga de aportar.
Por su parte, el anecdotario volátil hace referencia a un diario mutable, en vista de que cada día las situaciones que nos rodean cambian, o la manera de contarlas se hace diferente... No quiero aburrirlos siempre con las mismas cosas, por lo que deseo que lo que me decida a poner acá no sea igual todo el tiempo, y que, además, sea volátil.
Creo que eso es todo por ahora, y sin más preámbulos los invito a todos a sumergirse conmigo en este batiscafo.